¿Cómo se prepara una entrevista? ¿Es simplemente una charla que depende de las habilidades del entrevistador?

Como veremos a continuación, siguiendo una serie de pasos, podemos producir una entrevista en forma ordenada y exitosa.

1. TEMÁTICA GENERAL. Obviamente, la primera cuestión es resolver el tema macro sobre el cuál queremos hablar. Salvo que tratemos de desarrollar nuestro propio camino de noticias, este punto está dado por la agenda mediática: el conflicto entre el gobierno y el campo, la inflación, el huracán que arrasó determinado punto del planeta.

2. ACOTAMIENTO DEL TEMA. Del tema general que hayamos elegido, tenemos que hacer un recorte. No podemos hablar de TODO el conflicto entre el campo y el gobierno, la cuestión de la inflación o el trágico huracán: hay demasiados aspectos, protagonistas, abordajes y direccionamientos posibles. Entonces, acotamos la noticia para abordar sólo lo que nos interesa en esta oportunidad (ejemplos: no apertura de las exportaciones de carne; falta de inversión extranjera por el no sinceramiento de la inflación; impacto del cambio climático en las catástrofes naturales).

3. OBJETIVOS DE LA ENTREVISTA. Siempre tenemos que tener una hipótesis o meta a alcanzar. Tal vez partamos de una suposición que será o no confirmada por la entrevista. O, por ahí, tenemos una pregunta y, gracias a la entrevista que hagamos, podamos contestarla. Determinando los objetivos de la entrevista, podemos saber hacia dónde vamos; es nuestro eje.

4. INVESTIGACIÓN. Necesitamos recolectar información que vaya en la dirección de nuestra temática y objetivos. Mucha data, de múltiples fuentes, que debe ser procesada por la producción y entregada a los entrevistadores en forma muy clara, sintética, con un punteado, para que la puedan comprender. Si es necesario, la producción le explica la info a los entrevistadores. Desde luego, ellos deben estar al tanto de la temática y objetivos de la entrevista. En esta misma búsqueda, iremos encontrando potenciales entrevistados. Y, si no aparecen solos, tendremos que profundizar la investigación para encontrarlos!

5. POSIBLES ENTREVISTADOS. Si ya tenemos definido y acotado el tema, y pudimos determinar la pregunta que queremos responder o la hipótesis que intentaremos comprobar o refutar, estamos en condiciones de depurar el listado de entrevistados que armamos durante la etapa de investigación. Porque está claro que no podemos llamar a un economista proclive a opinar a favor del oficialismo para demostrar nuestra hipótesis de que el gobierno el que está trabando las negociaciones con el campo. Y si queremos hablar sobre calentamiento global y catástrofes naturales, tendrá más sentido que llamemos a un científico en lugar de un magnate industrial.

6. CONTRATO DE ENTREVISTA. En orden de preferencia, vamos llamando a los potenciales entrevistados para acordar la salida al aire. En general, conviene cerrar con dos candidatos, porque siempre hay uno que puede fallar. Al acordar la entrevista, entrevistador (representados por la producción) y entrevistado “firman” un contrato tácito. Este “documento” determina qué:

  • El entrevistador se compromete a formular preguntas vinculadas a la o las temáticas especificadas.
  • El entrevistado asume la responsabilidad de responderlas.
  • La entrevista se desarrollará en determinadas condiciones (en vivo, grabada, por teléfono, en estudio, etc.).
  • Se realizará en determinado día y hora y tendrá una duración determinada.

Observaciones:

  • El entrevistador no le adelanta el cuestionario al entrevistado. Hay excepciones, pero son casi inexistentes.
  • El entrevistado puede manifestar su preferencia por no hablar de determinados temas. En este caso, el entrevistador deberá decidir si acuerda la entrevista (con la condición de no tratar esas cuestiones) o desiste de realizarla. Si acepta no tratar esos temas, deberá cumplir con su palabra. Pero si decide tratar esos temas más allá de lo acordado, será conveniente que lo deje para el final de la entrevista, cuando el resto de los puntos ya fueron tratados. Eso sí: se pueden dar situaciones desagradables al aire (escuchar el audio de Lanata y María Julia en el Archivo Sonoro).
  • Si la producción percibe que el entrevistado tiene alguna dificultad para expresarse correctamente, alguna patología en la voz, un ritmo demasiado alicaído, voz monocorde o cualquier ítem que afecte la sonoridad de la entrevista, deberá evaluar si acordará la entrevista: si el entrevistado justifica cualquier contra que pueda surgir (por ejemplo, el ex presidente Kirchner y su dificultad para pronunciar las “s”), seguirá adelante. Si no, buscará otra alternativa.

7. CUESTIONARIO PREVIO. Dada la temática, su acotamiento, los objetivos de la entrevista y el entrevistado con el cual intentaremos cumplirlos, debemos armar un listado de preguntas que, una vez realizadas, nos permitan alcanzar la meta. Durante la entrevista, el entrevistador podrá o no utilizar el cuestionario: tal vez su capacidad de improvisación le permita llegar al mismo objetivo por otro camino. Pero aún así, siempre es conveniente que tenga el cuestionario previo a mano, en caso de que se pierda, quede en blanco o simplemente no tenga idea de por dónde seguir.

8. PRESENTACIÓN DEL ENTREVISTADO. La producción debe tener listo un papel con el nombre, apellido y cargo (en sentido amplio, no importa si es funcionario o no… puede ser “conductor del micro accidentado”). Si fuera necesario, se puede poner alguna data mínima adicional, como otros cargos actuales o pasados, experiencia, aclaraciones… todo lo que pueda sumar para entender la magnitud del entrevistado y la razón por la cual se lo llama. Ojo: no se trata de dar el currículum al aire.

9. RECORDACIÓN / CHEQUEO DE ENTREVISTA. Si acordamos la entrevista varios días antes de su realización, la tarde/noche previa lo llamamos para confirmar. Si hubiera algún problema, queda tiempo para resolverlo. Unos minutos antes de realizar la entrevista, llamamos al entrevistado para avisarle que esté preparado porque en unos minutos saldrá al aire. Si hubiera alguna dificultad, habrá que avisarle al Coordinador para que reordene el programa y le de tiempo a la Producción para resolver la cuestión.

10. REALIZACIÓN DE LA ENTREVISTA. Hay que tener siempre en mente la meta. Pero, al mismo tiempo, hay que saber escuchar: esto nos permitirá repreguntar, ya sea para alcanzar nuestros objetivos como para detectar un tema que resulta tanto o más importante que el motivo original de la conversación. Cada tanto, hay que recordarle al oyente con quién se está manteniendo la entrevista.